Ofrece cobertura frente a lesiones corporales, daños materiales a terceros y gastos legales.
Gastos médicos de los empleados, salarios no percibidos, incapacidad y rehabilitación derivados de accidentes laborales.
Edificios, equipos, existencias, documentación empresarial, mobiliarios protegidos contra incendios, robos y catástrofes.
Pérdida de ingresos y gastos corrientes (alquiler, salarios) cuando las operaciones se interrumpen debido a un siniestro cubierto.
Para empresas del sector de los servicios: cubre reclamaciones por negligencia, errores o incumplimiento en la prestación del servicio.
Vehículos utilizados con fines profesionales: accidentes, daños, responsabilidad civil, robo y vandalismo.
Protege a los fabricantes y vendedores frente a defectos de diseño o fabricación.
Fugas de datos, ciberataques, costes de notificación a los clientes, gastos legales y recuperación.
Cobertura adicional a la de las pólizas existentes: amplía los límites de responsabilidad civil.
Protege a los directivos de la empresa frente a reclamaciones por mala gestión, incumplimientos de obligaciones fiduciarias e infracciones normativas.
Cobertura complementaria para planes de salud con franquicia elevada: cubre franquicias, copagos, coseguros y otros gastos.
Planes HMO, PPO, EPO y POS: encontramos el equilibrio adecuado entre la red y la prima que mejor se adapte al tamaño de tu equipo y a tu presupuesto.
Acuerdo de reembolso de gastos sanitarios con cobertura individual
Las empresas reembolsan a los empleados, libre de impuestos, las primas del seguro médico individual y los gastos médicos.
Normalmente se ofrece de forma gratuita a los empleados, con opciones de cobertura adicional.
DHMO o DPPO: depende de tu presupuesto y de si prefieres un costo más bajo o la flexibilidad en la elección de proveedores.
Sustituye una parte de los ingresos en caso de enfermedad temporal, lesión o parto.
Cobertura para revisiones oftalmológicas rutinarias, gafas graduadas, lentes de contacto y otras necesidades relacionadas con el cuidado de la vista.
Sustitución de los ingresos una vez finalizada la incapacidad temporal (normalmente tras un periodo de entre 90 y 180 días).
Una configuración de la matriculación impecable desde el primer día.
Formamos a su equipo en el uso de herramientas de gestión de prestaciones, administración de planes, tramitación de reclamaciones y facturación.
Inscripción presencial, a través del centro de atención telefónica y virtual. Comunicaciones digitales, medios electrónicos y materiales impresos.
Plataforma de prestaciones y recursos humanos: servicio más rápido, facturas simplificadas y gestión de pagos.
Consulta las pólizas, presenta reclamaciones en línea, realiza el seguimiento del estado de tus reclamaciones, solicita el ingreso directo y mucho más.